Cuando en el misterio del día a día, me encontré sobrepasada por mi realidad y por mis sueños. Cuando en el frío del invierno, y el calor del verano, me encontré cambiante y extremista. Cuando en el día y en la noche consultaba al sol y a la luna acerca de los tiempos y los ciclos. Cuando en la naturaleza me dí por vencida. Cuando en la oración y en la meditación intentaba crear y soltar al mismo tiempo. Cuando me elegiste para ser canal, vehículo y guía.