Dentro de mi. Fuera de mi. Como un corazón que se divide para expandirse, rearmarse y duplicarse. Evolucionarse. Como una melodía de fondo que no tiene fín, las pulsaciones que continúan. Silencio de sonidos armoniosos. Como una tormenta placentera, con sensaciones nuevas. Todo cambia, tan rápido como lento. Parte de mi. Parte de vida, del mundo. Como una flor que conoce sus ritmos y su sensibilidad. Como un espejo donde verme y recordarme, contemplándote. Como el brillo de la luna, fría y del sol, caliente. Un vaivén. Una mezcla. Una contradicción con inteligencia, con sabiduría, con intuición. Subidas y bajadas, con escalofríos, con estusiasmo, con sorpresa y preocupación. Como la armonía de la naturaleza, sincera y llena de belleza. Fuerza del cielo, del agua, de la tierra. Perfecta así, siendo y estando. Elección clara, conciente y vibrante. Poderosa. Graciosa y llena de gracias, de abundancia, de milagros y tesoros. Canal de amor incondicional verdadero. Tu palpitar. Tu presencia.
mi ruido | giannina lusardi
06/02/26
25/08/25
♥
14/06/25
♥ LA PALABRA
La palabra; profunda y simple. El misterio de la armonía en la creación de las palabras. El sentido, la armonía, el valor. ¿Podríamos quitar tal valor a las palabras? Tal vez sería como quitar valor al sentimiento, a la intuición. No quitaríamos tal valor de ninguna forma., de ninguna manera.
La historia de la palabra, de las palabras. Una conjunción con sentido de letras que se encuentran para tener valor, para entendenderse. Una comprensión que nos llega a través de la atención, a través de ciertos canales, de ciertos sentidos: la mirada, el oído, la comunicación, el sabor, la fragancia. Una centralidad se halla en dicha interconexión: la mente, los pensamientos, la conciencia.
El valor de la palabra, del pensamiento, del valor mismo del valor. Una importante forma de prestarse, de prestar, de dar lugar a la atención y al sentido de la conjunción de las letras, de las palabras, de las ideas.
¿Comprenderse a sí mismo es igual a tener palabra con uno mismo? Podría ser, tal vez. Podríamos afirmar, o negar, o dudar.
¿Afirmar, negar y dudar tienen el mismo valor? ¿El valor es dado por hecho o es una creación individual de sentimiento conectado a la palabra?
¿Te siento, te escucho, te entiendo será igual a valorar las palabras, la palabra? ¿Será igual a sentirse, escucharse y entenderse a través de la mente, los pensamientos, las palabras, la palabra?
¿No saber también es saber o es simplemente una anulación del pensamiento, de la palabra y del sentimiento? ¿No saber se crea en el cuerpo y sí saber en la mente?
La palabra; simple y profunda.
06/06/25
♥
En el suspiro de entre palabras. En la forma de la mirada, y la respiración. En la inhalación del comienzo y en la exhalación del final. En la atención de la creación, y el sostener. En la percepción del sonido de la palabra, y la armonía de la frase, de cada oración. En la concentración de la transmisión, y la presencia. En la interconexión del oír, y el decir. En el respeto del estar, y sentir. En el espacio del dar, y el recibir.
