Es que la vida tomo su propio rumbo y se convirtió en mi perspectiva, a demás, noto que llegó un momento en el cual elegí dejar de pensar tanto las cosas porque me encontraba siempre en el mismo limbo. Al igual que la vida, mi mente tomo sus propias riendas de forma sana para dejar de retornar al mismo limbo: ahora, logro verlo desde afuera, apreciarlo y contemplarlo, incluso disfrutarlo.
Es que la vida es lo más arriesgado que puedo experimentar entonces elijo dejarla en paz: para que se manifieste todo lo que se desee manifestar: de repente todo es aprendizaje, sucesos, desafíos, milagros, acontento. A demás, me parece una película e incluso un juego, entonces, la vida tomó su propio rumbo y yo soy parte de ese rumbo.
Es que la vida es la vida y qué puedo limitar: si ella tomo su rumbo, aunque quiera manejarla, igual, elije mejor de lo que yo podría especular.
Es que la vida es algo que a mi me pone a flotar, aunque sienta la tierra o el pasto o el asfalto en las plantas de los pies.
Es que la vida eligió que la venga a experimentar y a la vez parece que yo elegí venir a este lugar.
Es que la vida es vida, y ya. Qué más podríamos explicar.